Tenemos que aprender a apreciar al ser mas maravilloso del mundo aparte de Dios, a nuestra mamá. A aquella persona que siempre esta disponible para nosotros cuando la necesitamos, aquella persona que nos brinda amor, compresion, ternura, bondad, respeto. Simplemente es inegable darle a nuestra madre nuestro afecto, ya que ella siempre nos da buenas experiencias, buenos recuerdos, y pienso que si en realidad queremos a nuestra mama tenemos que demostrarlo, no solo con palabras, sino, tambien con actos. En las clases puedo observar como mis compañeros, los cuales sus padres les dan todo, son vagos y no recompensan a sus familias con unas buenas calificaciones. Tenemos que demostrar que tanto queremos a nuestra mama. Pero con ACTOS.
Gracias Por Todo Mamá, Te Amo.
El capitalismo es un orden social y económico que deriva del usufructo de la propiedad privada sobre el capital
como herramienta de producción, que se encuentra mayormente constituido
por relaciones empresariales vinculadas a las actividades de inversión y obtención de beneficios, así como de relaciones laborales tanto autónomas como asalariadas subordinadas a fines mercantiles.1
En el capitalismo, los individuos, y/o empresas
usualmente representadas por los mismos, llevan a cabo la producción de
bienes y servicios en forma privada e independiente, dependiendo así de
un mercado de consumo para la obtención de recursos.2 El intercambio de los mismos se realiza libremente a través del comercio, y por tanto la división del trabajo se desarrolla en forma mercantil y los agentes económicos dependen de la búsqueda de beneficio.3 La distribución se organiza, y las unidades de producción se fusionan o separan, de acuerdo a una evaluación constante de la eficiencia mediante un sistema de precios para los bienes y servicios.4 A su vez, los precios se forman mayoritariamente en un mercado libre que depende de la interacción entre una oferta y una demanda dadas por las elecciones de productores y consumidores,5 y estos a su vez son necesarios para la coordinación ex-post de una economía basada en el intercambio de mercancías.6
El origen etimológico de la palabra capitalismo proviene de la idea de capital y su uso para la propiedad privada de los medios de producción,78 sin embargo, se relaciona mayormente al capitalismo como concepto con el intercambio dentro de una economía de mercado que es su condición necesaria,910 y a la propiedad privada absoluta o burguesa11 que es su corolario previo.1213
Se denomina sociedad capitalista a toda aquella sociedad
política y jurídica originada basada en una organización racional del
trabajo, el dinero y la utilidad de los recursos de producción,
caracteres propios de aquel sistema económico.14 En el orden capitalista, la sociedad está formada por clases socieconómicas en vez de estamentos como son propios del feudalismo y otros órdenes pre-modernos.15 Se distingue de éste y otras formas sociales por la posibilidad de movilidad social de los individuos, por una estratificación social de tipo económica,16 y por una distribución de la renta
que depende casi enteramente de la funcionalidad de las diferentes
posiciones sociales adquiridas en la estructura de producción.17
El nombre de sociedad capitalista se adopta usualmente debido al hecho de que el capital como relación de producción se convierte dentro de ésta en un elemento económicamente predominante.18 La discrepancia sobre las razones de este predominio divide a las ideologías políticas modernas: el enfoque liberalsmithiano se centra en la utilidad que el capital como relación social provee para la producción en una sociedad comercial con una amplia división del trabajo, entendida como causa y consecuencia de la mejora de la oferta de consumo y los mayores ingresos por vía del salario respecto del trabajo autónomo,19 mientras que el enfoque socialistamarxista
considera que el capital como relación social es precedido (y luego
retroalimentado) por una institucionalizada imposibilidad social de
sobrevivir sin relacionarse con los propietarios de un mayor capital
físico mediante el intercambio de trabajo asalariado.20
La clase social conformada por los creadores y/o propietarios que proveen de capital a la organización económica a cambio de un interés21 se la describe como "capitalista", a diferencia de las funciones empresariales cuyo éxito se traduce en forma de ganancia22 y de las gerenciales ejecutadas a cambio de un salario.23
Vulgarmente se describe desde el siglo XVIII como "burguesía" tanto a
este conjunto social como al de los empleadores de trabajo de una
moderna sociedad industrial, pero la burguesía se origina en las ciudades de la sociedad rural medieval y está constituida por propietarios auto-empleados cuya naturaleza da origen al capitalismo moderno.24
Existen diferentes apreciaciones sobre la naturaleza del capitalismo según la perspectiva social e ideológica desde la cual se lo analice.
miércoles, 30 de octubre de 2013
Para sanar nuestra mente
Existen diferentes técnicas o disciplinas que producen el inesperado
efecto de cambiar lo que vemos afuera (nuestra realidad material y
nuestras relaciones) si nos concentramos primero en nuestro mundo
interno.
Es que la realidad que vemos es literalmente una proyección de lo que
sucede en nuestro interior. Al principio esta idea puede parecer tonta o
infantil, una forma de pensamiento mágico. Pero en cuanto descubrimos
este mecanismo funcionando realmente en nuestras vidas, comenzamos a
encontrar confirmaciones allí donde miremos
martes, 29 de octubre de 2013
Las ocho claves del mejor estudiante
Convertirse en un número uno no depende solo de la
inteligencia natural. Una idea clara de qué hay que potenciar y mucha
constancia ayudan, y mucho, a la naturaleza
Empieza el curso. Muchos estudiantes quieren
mejorar sus notas, por orgullo personal, para obtener una media concreta
o simplemente porque sus padres así se lo demadan. Sea cual sea el
motivo, diferentes expertos -como la web norteamericana de excelencia
educativa superscholar.org- marcan las claves para ser el mejor
estudiante.
Memoria
La mejor receta para recordar algo es entenderlo.
Eso lo saben bien los estudiantes, pero como eso lleva mucho tiempo,
hay atajos -las reglas nemotécnicas-. Sin embargo, los expertos
aconsejan trabajar para conseguir mejoras a largo plazo. La memoria se
entrena y mejora, solo es cuestión de tiempo y muchos ejercicios para
hacer más flexible el cerebro: cambiar de mano al hacer cosas sencillas;
al entrar en un sitio fijarse cuántos llevan ropa de un color
determinado; mirar una foto y pensar 25 adjetivos adecuados; leer una
palabra y buscar cinco que empiecen por la misma letra; escribir por la
noche con quién hemos hablado por teléfono durante el día...
Lectura
Es, según el informe PISA, el mayor problema de
nuestros quinceañeros, que ni leen rápido ni entienden lo que leen. Para
mejorar en este capítulo hay ciertas normas: nunca se estudia en la
cama o en el sofá; hay que subrayar (si no se puede, apuntar en una
hoja) lo más destacado y las divisiones del tema; debe asegurarse de que
se entiende cada párrafo antes de pasar al siguiente (repitiendo lo
mismo con otras palabras); tener a mano un diccionario, porque casi
seguro que será necesario. Tras la primera lectura, hay que hacer el
resumen y un esquema.
Escritura
Escribir de forma clara y precisa es clave. Por
supuesto, hay que evitar las faltas de ortografía, los tachones, las
abreviaturas (tan habituales por culpa de los móviles) y los saltos en
la progresión de la historia. Los párrafos deben ser cortos; el
lenguaje, sencillo pero sin exceso de palabras comodín (cosa, tema); los
adjetivos y gerundios se usan con control. Y no hay que olvidar que
escribir también es persuadir.
Oratoria
Es la parte del aprendizaje que peor se enseña
en España en relación, por ejemplo, a EE.?UU., donde los alumnos están
acostumbrados a debatir sobre cualquier cosa, lo que les da una enorme
seguridad al hablar ante un público. En los novatos, para controlar los
nervios lo mejor es mover la punta de los pies; aunque gesticular en
exceso resulta molesto para quien escucha, tampoco uno debe quedarse
quieto como un muñeco; es conveniente mantener la mirada con el
profesor y desviarla alguna vez para rebajar la tensión; si uno ya sabe
que tiene que hablar en voz alta, lo mejor es preparar la lección en
casa practicando ante el espejo o con un familiar; deben evitarse las
repeticiones, pero estas son mejores que las muletillas de quien no sabe
cómo continuar la frase. Por supuesto, el tono es fundamental -ni muy
alto, ni en susurro- al igual que la vocalización.
Capacidad numérica
Es uno de los apartados más difíciles de
potenciar para quien no tiene mucha afinidad con los números. Existen
algunos trucos: repasar los datos, los errores son muy frecuentes; usar
la lógica (¿puede un barco transportar millones de toneladas de
cualquier cosa?); hay juegos de ordenador y teléfono de operaciones
sencillas que hay que resolver rápidamente; hacer cuentas mentales (por
ejemplo, en el súper, mientras se hace una compra, calcular el importe
total); recitar mentalmente los números de dos en dos, hacia delante y
hacia atrás; reducir un problema a cifras asumibles (8 kilos en vez de
8.320 toneladas) para ver cómo se resuelve...
Empatía
Las materias anteriores parecen puntales obvios
del buen estudiante, pero para los especialistas no son lo único
importante. Ser empático es una clave del éxito, tanto estudiantil como
profesional (Daniel Goleman hizo historia con su Inteligencia emocional y
en Princeton la hora del té entre profesores y doctorandos de
matemáticas se ha traducido en importantes proyectos). Los expertos
aseguran que para ser el mejor alumno posible hay que ser capaz de
trabajar con otras personas, llevarse bien. Para eso hay que ponerse en
el lugar del otro y saber gestionar los conflictos.
Deporte
El ejercicio aeróbico potencia los
neurotransmisores y, de hecho, no hacer ejercicio es un factor de riesgo
de alzhéimer; lo dice Fernando Gómez Pinilla, neurólogo de California.
Un estudio publicado en la prestigiosa revista científica PNAS indica
que practicar deporte mejora la capacidad de entendimiento y la
producción de células del hipocampo (zona del cerebro encargada de la
memoria y el aprendizaje). En otro estudio en la misma revista se
explica que un corazón fuerte y una buena capacidad pulmonar garantiza
suficiente oxígeno al cerebro. Junto al deporte es fundamental dormir
suficientes horas (de ocho a diez en la adolescencia).
Organización del tiempo
Nada de lo anterior se consigue si uno actúa por
impulsos desorganizados. Por eso, una buena agenda es la única forma de
encajar todas las piezas. En secundaria, el alumno dispone de entre
cinco y siete horas libres al día, además del fin de semana. Los mejores
estudiantes salen con sus amigos y sacan buenas notas.
Empieza el curso. Muchos estudiantes quieren
mejorar sus notas, por orgullo personal, para obtener una media concreta
o simplemente porque sus padres así se lo demadan. Sea cual sea el
motivo, diferentes expertos -como la web norteamericana de excelencia
educativa superscholar.org- marcan las claves para ser el mejor
estudiante.
Memoria
La mejor receta para recordar algo es entenderlo.
Eso lo saben bien los estudiantes, pero como eso lleva mucho tiempo,
hay atajos -las reglas nemotécnicas-. Sin embargo, los expertos
aconsejan trabajar para conseguir mejoras a largo plazo. La memoria se
entrena y mejora, solo es cuestión de tiempo y muchos ejercicios para
hacer más flexible el cerebro: cambiar de mano al hacer cosas sencillas;
al entrar en un sitio fijarse cuántos llevan ropa de un color
determinado; mirar una foto y pensar 25 adjetivos adecuados; leer una
palabra y buscar cinco que empiecen por la misma letra; escribir por la
noche con quién hemos hablado por teléfono durante el día...
Lectura
Es, según el informe PISA, el mayor problema de
nuestros quinceañeros, que ni leen rápido ni entienden lo que leen. Para
mejorar en este capítulo hay ciertas normas: nunca se estudia en la
cama o en el sofá; hay que subrayar (si no se puede, apuntar en una
hoja) lo más destacado y las divisiones del tema; debe asegurarse de que
se entiende cada párrafo antes de pasar al siguiente (repitiendo lo
mismo con otras palabras); tener a mano un diccionario, porque casi
seguro que será necesario. Tras la primera lectura, hay que hacer el
resumen y un esquema.
Escritura
Escribir de forma clara y precisa es clave. Por
supuesto, hay que evitar las faltas de ortografía, los tachones, las
abreviaturas (tan habituales por culpa de los móviles) y los saltos en
la progresión de la historia. Los párrafos deben ser cortos; el
lenguaje, sencillo pero sin exceso de palabras comodín (cosa, tema); los
adjetivos y gerundios se usan con control. Y no hay que olvidar que
escribir también es persuadir.
Oratoria
Es la parte del aprendizaje que peor se enseña
en España en relación, por ejemplo, a EE.?UU., donde los alumnos están
acostumbrados a debatir sobre cualquier cosa, lo que les da una enorme
seguridad al hablar ante un público. En los novatos, para controlar los
nervios lo mejor es mover la punta de los pies; aunque gesticular en
exceso resulta molesto para quien escucha, tampoco uno debe quedarse
quieto como un muñeco; es conveniente mantener la mirada con el
profesor y desviarla alguna vez para rebajar la tensión; si uno ya sabe
que tiene que hablar en voz alta, lo mejor es preparar la lección en
casa practicando ante el espejo o con un familiar; deben evitarse las
repeticiones, pero estas son mejores que las muletillas de quien no sabe
cómo continuar la frase. Por supuesto, el tono es fundamental -ni muy
alto, ni en susurro- al igual que la vocalización.
Capacidad numérica
Es uno de los apartados más difíciles de
potenciar para quien no tiene mucha afinidad con los números. Existen
algunos trucos: repasar los datos, los errores son muy frecuentes; usar
la lógica (¿puede un barco transportar millones de toneladas de
cualquier cosa?); hay juegos de ordenador y teléfono de operaciones
sencillas que hay que resolver rápidamente; hacer cuentas mentales (por
ejemplo, en el súper, mientras se hace una compra, calcular el importe
total); recitar mentalmente los números de dos en dos, hacia delante y
hacia atrás; reducir un problema a cifras asumibles (8 kilos en vez de
8.320 toneladas) para ver cómo se resuelve...
Empatía
Las materias anteriores parecen puntales obvios
del buen estudiante, pero para los especialistas no son lo único
importante. Ser empático es una clave del éxito, tanto estudiantil como
profesional (Daniel Goleman hizo historia con su Inteligencia emocional y
en Princeton la hora del té entre profesores y doctorandos de
matemáticas se ha traducido en importantes proyectos). Los expertos
aseguran que para ser el mejor alumno posible hay que ser capaz de
trabajar con otras personas, llevarse bien. Para eso hay que ponerse en
el lugar del otro y saber gestionar los conflictos.
Deporte
El ejercicio aeróbico potencia los
neurotransmisores y, de hecho, no hacer ejercicio es un factor de riesgo
de alzhéimer; lo dice Fernando Gómez Pinilla, neurólogo de California.
Un estudio publicado en la prestigiosa revista científica PNAS indica
que practicar deporte mejora la capacidad de entendimiento y la
producción de células del hipocampo (zona del cerebro encargada de la
memoria y el aprendizaje). En otro estudio en la misma revista se
explica que un corazón fuerte y una buena capacidad pulmonar garantiza
suficiente oxígeno al cerebro. Junto al deporte es fundamental dormir
suficientes horas (de ocho a diez en la adolescencia).
Organización del tiempo
Nada de lo anterior se consigue si uno actúa por
impulsos desorganizados. Por eso, una buena agenda es la única forma de
encajar todas las piezas. En secundaria, el alumno dispone de entre
cinco y siete horas libres al día, además del fin de semana. Los mejores
estudiantes salen con sus amigos y sacan buenas notas.